La Medicina de las 7P para el envejecimiento saludable se basa en varios pilares fundamentales que buscan optimizar la salud a medida que envejecemos:
- Conocimiento profundo del paciente: Conocer la historia clínica, los biomarcadores de salud y longevidad permite personalizar el tratamiento y prevenir enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Lo 'normal' no es suficiente, se busca la excelencia en salud.
- Actividad física: El sedentarismo es uno de los mayores enemigos de la salud. La actividad física regular previene y combate muchas de las enfermedades asociadas al envejecimiento, ayudando a mantener la vitalidad.
- Dieta saludable: Alimentarse correctamente es esencial. Una dieta rica en verduras, frutas, pescados, carnes blancas, frutos secos y aceite de oliva, y baja en azúcares y grasas trans, ayuda a mantener un peso adecuado y una buena salud metabólica.
- Suplementación nutricional: Aunque tengamos una dieta adecuada, la suplementación nutricional es necesaria para alcanzar niveles óptimos de ciertos micronutrientes, especialmente con el paso del tiempo y los desafíos físicos o emocionales.
- Equilibrio hormonal: Con la edad, las hormonas disminuyen. Reemplazarlas adecuadamente, bajo supervisión médica, puede mejorar muchos síntomas del envejecimiento, promoviendo el bienestar general.
- Sueño y descanso: El envejecimiento afecta la calidad del sueño. Mejorar los hábitos de descanso y utilizar melatonina cuando sea necesario ayuda a prevenir enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
- Salud conductual: La actitud positiva es clave para un envejecimiento saludable. Modificar el carácter y mejorar la gestión emocional puede tener un impacto profundo en la salud física.
- Hábitos tóxicos: Limitar o eliminar hábitos como el alcohol y el tabaco es esencial para un envejecimiento saludable.
Además, el futuro de la medicina regenerativa, terapia génica y nanorobótica promete avances impresionantes que transformarán la forma en que entendemos el envejecimiento.